Por ejemplo, un micrófono de condensador de 24 voltios suele funcionar perfectamente con una fuente de alimentación fantasma de 48 voltios. Algunos micrófonos con una tensión nominal de tan solo 9 voltios pueden funcionar con tensiones de hasta 48 voltios (consúltalo primero con el fabricante). Por el contrario, un micrófono suele ofrecer un rendimiento óptimo cuando se alimenta con una tensión no inferior a la nominal. Así pues, para un micrófono de 48 voltios, obtendrías el mejor rendimiento con una alimentación fantasma de 48 voltios. Para todo lo anterior, echa un vistazo al Phantom II.