Para metal, necesitas una guitarra que ofrezca un sonido potente y permita tocar rápido y con precisión.
Pastillas humbucker: Son fundamentales para el sonido grueso y distorsionado que requiere el metal. Además, ayudan a reducir los ruidos no deseados.
Forma del cuerpo: Entre los modelos más populares están la Superstrat (con mástil fino y a menudo con trémolo Floyd Rose), la Explorer, la Flying V y las guitarras single-cut más modernas. Lo más importante es que el mástil tenga una buena tocabilidad.
Escala y número de cuerdas: Muchos guitarristas de metal prefieren escalas más largas, por ejemplo de 25,5 pulgadas o más, porque ofrecen mayor estabilidad en afinaciones graves. Las guitarras de 7 u 8 cuerdas también están muy presentes en el metal moderno.
Amplificador
Para el sonido metal, el amplificador es al menos tan importante como la propia guitarra.
Amplificadores high-gain: Los amplis diseñados específicamente para metal ofrecen la ganancia y la pegada necesarias. Marcas como Mesa/Boogie, Peavey (5150/6505), ENGL, Orange o Marshall (JCM800/900) son auténticos clásicos en este ámbito.
Amplificadores digitales y modeladores modernos: Si tu presupuesto es limitado o quieres la máxima flexibilidad, sistemas como Kemper Profiler, Neural DSP Quad Cortex o Line 6 Helix son alternativas muy interesantes. Ofrecen una gran variedad de sonidos y suelen funcionar muy bien también para practicar en casa a bajo volumen.
Pantalla (cab): Asegúrate de elegir una pantalla adecuada y altavoces apropiados. Los Celestion Vintage 30 están entre las opciones más populares para metal.
Efectos
Algunos pedales y herramientas forman parte del equipamiento básico de muchos sets de metal.
Overdrive o booster: Un pedal de overdrive, por ejemplo un Ibanez Tube Screamer, colocado delante de un ampli distorsionado puede apretar el sonido y darle más definición.
Noise gate: Especialmente con ajustes de alta ganancia, un noise gate es importante para controlar el ruido y el feedback no deseado.
Afinador: Un afinador fiable es imprescindible, sobre todo si utilizas afinaciones graves y tocas con frecuencia.
Opcional: Según el estilo, también pueden resultar útiles un delay, un reverb o un pedal wah.